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TERAPIA FOTODINAMICA

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Centro Médico Estético


y  Estética Avanzada

Partimos de que la piel es sensible a la energía lumínica, y mucho hemos oído hablar de los efectos de la tecnología láser e IPL, en los que también se utiliza la dicha energía. La tecnología de la luz visible LED tiene acción directa sobre la piel, con diferentes acciones dependiendo del color que emitan (este color viene determinado por las diferentes longitudes de onda). Es la llamada terapia fotodinámica. 

Las acciones y usos más conocidos son los de la estimulación de la producción del colágeno, mitigar el acné y disminuir la inflamación y congestión de la piel, dependiendo del tipo de terapia y la longitud de onda. Los primeros estudios de terapia por LED fueron desarrollados principalmente en la NASA, en sus investigaciones para conseguir hacer crecer plantas en el espacio. Durante estos estudios se observó la eficacia de la luz en los tejidos del cuerpo, sobre todo en la curación y reparación de daños. 

-Los LED rojos estimulan los fibroblastos para producción de colágeno y renovación celular, por lo que a su vez son una buena acción como antiarrugas, para mitigar el daño solar, para las estrías... La piel rejuvenece, se ve más radiante y mejora en apariencia, textura, hidratación y firmeza. 

-Los LED azul actúan deteniendo el desarrollo de las bacterias responsables del acné. Otro tipo de LED como el ámbar es eficaz para la rosácea, disminuye la rojez y la inflamación. 

Generalmente, el protocolo de actuación es de seis semanas de tratamiento y, luego, un mantenimiento. Dependiendo del aparato que se utilice y la potencia, el tiempo de exposición será muy variable, de 5 minutos a 100 minutos. La frecuencia es también variable dependiendo del tratamiento a seguir. 

A diferencia de los tratamientos láser e IPL, la luz LED es una luz visible que no calienta la piel ni provoca dolor, aunque es recomendable proteger los ojos si se usa la luz directa en forma de lámpara. Si se usan los aparatos para uso doméstico en los que se usa la lámpara directa sobre la piel, no es imprescindible el uso de gafas. 


Diferentes tipos de LED 

Luz roja 
La luz roja es la que va a actuar como antiarrugas y como terapia de rejuvenecimiento cutáneo. Los infrarrojos usan larga longitud de onda, por lo que pueden penetrar bastante profundamente en la piel. Esta activa los fibroblastos, que son los responsables de la formación del colágeno y la elastina, cuyas fibras son las responsables de la matriz cutánea y ayuda para el mantenimiento de la piel.

Como ya hemos comentado antes, la NASA empezó a utilizar la terapia LED en la foto-bioestimulación, acción de modular varios procesos biológicos celulares. Así como en las plantas estimula la fotosíntesis, la luz va a activar otros procesos en las personas, que son la fotobioestimulación y fotobiomodulación. El uso de esta tecnología se incluye ya por la FDA en terapias clínicas, para acelerar el proceso de cicatrización y curación de la piel. 

La terapia LED con luz roja como tratamiento antiedad se puede aplicar en centros médicos, estéticos, y también hay aparatos de uso personal. Si se desea utilizar uno, es preferible seguir las instrucciones del fabricante, ya que dependiendo de la potencia de cada aparato la intensidad y los tiempos de aplicación son diferentes. La radiación con luz visible por LED ayuda a reducir sustancialmente las arrugas al estimular la producción de colágeno y elastina, sobre todo a largo plazo, mientras que la parte negativa es que también pueden generar radicales oxígeno libres que pueden dañar las células a corto plazo. 

Para ello las terapias con LED se combinan con antioxidantes nutricionales como la granada, que contiene ácido elágico o el té verde con epigallocatequinas. Si además se le aplica un tratamiento tópico con un sérum con vitamina C o SOD, mejorará la renovación celular protegiendo del efecto negativo de los radicales.

La mayoría de estudios indican que la terapia con luz incrementa la producción de ATP (el ATP es la molécula que aporta energía a la célula), e incrementa la producción de colágeno y provoca la proliferación y migración celular, en particular de los fibroblastos. Además, modula los niveles de citoquinas, el factor de crecimiento, los mediadores inflamatorios y aumenta la oxigenación del tejido. Con ello conseguimos la piel más hidratada y rejuvenecida.